martes, 18 de agosto de 2009

Conflicto


lo que sigue fue escrito hace ya varios años el 04 / 02 / 04, cuando tenía 20 años, lo encontré mientras ordenaba algunos documentos y quiero dejarlo escrito en este espacio, me llama la atencióan que es sumamente similar e incipiente con lo escrito anteriormente, y con algunas modificaciones obviamente, Se llama:

Conflicto

En nuestro actuar cotidiano la vida nos perturba por el hecho de que nuestro mundo interior se ve muy distinto a lo que vemos y realizamos exteriormente, produciéndose un conflicto, el sentido común lo llama problema, por lo tanto, hay que buscar la solución de éste. Este conflicto es una reacción de causas materiales. Pero si vislumbramos y meditamos lo acaecido de manera espiritual, es decir, intelecto-corazón, vemos más allá (de manera trascendental) el hecho, es por esto que por medio de distintas reflexiones, nos ahondamos en lo que pasa. De esta manera, lo anterior, se ve fuertemente determinado por nuestro carácter, y he aquí, la esencia de lo humano, ya que podemos reaccionar de manera virtuosa o viciosa y así continuará el hecho por dos sendas determinantes.
Si queremos mejorar actuamos activa y productivamente por un porvenir que presagie una sensación de optimismo, crecimiento y evolución y/o re-volución (he aquí la voluntad; la cosa volitiva), es decir, el querer desde mi yo. O en otras palabras la propia naturaleza del individuo. Aquí se manifiesta la clave para enfrentar estas situaciones o hechos, es aquí donde se manifiesta una llave: el conocimiento; que al ser digeridas cimenta bases que son determinantes para actuar.
De esta manera pasamos a otro plano, ya sea a sabiendas y enterado o de forma ignorante y profana, sólo la instrucción nos da las herramientas para enfrentar el día a día y lo que es más importante y verdadero para el propio individuo; su propia experiencia, lo que se conoce como sabiduría, su propia naturaleza que emerge de su esencia natural, de su naturaleza ígnea; que forma y arde como fue en los primeros tiempos de la tierra misma y nos auto convencemos de lo que es.
Es así como si enfrentamos algún conflicto debemos cono-cerlo, es decir, no solo informarnos, sino que ser. El aprendizaje lo da solo la escuela de la vida a través de la experiencias del otro y con el otro, o bien, con nosotros mismos. El “problema” comienza aquí, ya que si somos alegres y gozamos de una convivencia virtuosa y meritoria presente en cada uno de los individuos, libres y consigo mismos, se abren las puertas al crecimiento y desarrollo personal, abarcando “todo” y “nada” de lo que realmente pasa, es así como se puede llegar a ser alguien completo (íntegro) o en carencia (miserable) y hasta in-volucionado (no voluntad), es decir, en encerrarse dentro de la voluntad y no disfrutar de nuestro hecho de crecimiento constante como entes de AMOR, en todas las causas y efectos de nuestro diario vivir. Por eso creo que es el órgano del corazón el que simboliza este concepto, porque es constante, porque su latido se manifiesta y se siente, porque está siempre ahí palpitando, pulsándonos a seguir, bombeando el líquido que nos nutre y nos limpia de forma implícita.
Lo anterior hay que practicarlo, he aquí (ahora) la “dificultad”, solo nuestra voluntad y compromiso por el crecer virtuosamente nos da las pautas para vivir el bien, o en otras palabras, en lo “co-rrecto” (más recto) y de esta forma despertamos a nuestro Ser Interno, a nuestro Ser de Amor, a nuestro Ser de Paz, Ser de Equilibrio y Armonía, en esta extraña, pero hermosa práctica de vivir libres, autónomamente, no como autómatas, sin un sentido común y sin ninguna motivación más grande que vivir el día. Pero cuando es en forma provechosa se conoce como Carpe Diem, porque si es en forma ociosa y perezosa, sin producir más que lo mediocre, sin medios ni motivos, sin fines y sin amor. Al evitarlo se dan frutos de nuestra razón de ser, y así creamos, hacemos y tenemos, para en forma retroalimentativa llegar a ser nuevamente, para luego “ascender” y avanzar hasta alcanzar una liberación universalmente válida (que tiene su efecto), conocido como una verdad que está en “todos” y, a su vez, en “nadie”. Y esto último realmente es válido.
Una cosa es el bien-estar, pero otra muy distinta es el bien-ser, que sólo se da en lo humano (espíritu) y genera el ánimo (alma) y nos hace ser más que un animal y más que la materia misma, pero con muchos de los componentes de lo mismo, hecho a imagen y semejanza de él, nutriéndonos a diario y con un tremendo y divino potencial, así tenemos un aspecto personal, y no me refiero a lo físico , sino a eso llamado personalidad, y formamos a la persona y no al individuo, que tiene esas “pugnas” “luchas”, “peleas”, “combates”, con apuros, aprietos y dificultades, buscando la paz , la concordia y el acuerdo, pero más que con los demás y la sociedad toda, en una primera básica e incipiente instancia de con él mismo. Que belleza hay en saber lo que eres, de donde vienes y para donde vas y no sólo eso sin que te sientas en un jardín y encuentras tranquilidad, sosiego, calma, reposo y concordia contigo mismo y con los demás, sin dejar nunca de crecer y ser en forma activa y constante. Tenemos un tremendo ejemplo por estas comarcas y debemos aprender de él, y por sobre todo emularlo y enaltecerlo en todo lo que hagamos, tengamos y por sobre todo seamos.

Te amo alma mía de mi corazón. Compañera que la vida me ha dado, para crecer en lo esencial, para amar, para vivir, para comple-mentar-nos y para unificar-nos.

Fotografía sacada el 2 del presente mes, iniciando el mes de la montaña junto a Carla CArvajal (mi novia) y Nixton iturra (mi amigo), cumbre del Cº Vizcachas

jueves, 26 de marzo de 2009

sábado, 14 de febrero de 2009

Hoy esun día especial a la aCAmpana!!con Benjita


Hoy es un día especial, muchos matices tienen los conceptos y en verdad el dolor es uno de los rasgos y cantos más estremecedores dentro de lo que significa amar, hace días quería compartir estas palabras, aquí están, acabo de transcribirlas para quien las valore.
Especial significado tienen estas frases ya que en un par de horas más estaremos si todo sale bien, en el parque regional junto a mi niña, mi hermanito y mi niño hermoso que con sus seis años irá por vez primera al sector de Granizo en el jardín de nuestra región, mi querido campana, ideas hay muchas, pero las razones y lo que venga en estos tres días serán unos tremendos regalos para este gran año que ha comenzado hace unas semanas.

Cariños para los que quieran recibirlos, de este cara de Cougar que quiere llegar a ser un gran hombre junto a los que más ama.

Ahí el texto:
Sacado de la revista de EL MERCURIO
SABADO
Nº 532 del 29 de noviembre de 2008

Cristián Warnken escribe para esta revista su duelo personal, a un año de la muerte de su hijo Clemente. En este escribe un texto inédito que resume su duelo de hoy. Escrito desde el corazón, su jardín y la poesía.

Amanece. Escucho a los primeros pájaros cantar en mi jardín. Hay uno especialmente, que cautiva mi atención. No pareciera que estuviera comunicándose con otro pájaro, o con la hembra o alertando de algún peligro. No. Está simplemente cantando. Su canto es puro. Me conmueve la intensidad y persistencia con que canta cerca de mi ventana.En Japón hay un pájaro, Jototoguisu (que se lee en cantares chinos shikki), cuya garganta se desgarra cada vez que canta. Se le va la vida en el canto

Para oídos macillados
Con prédicas y sermones
El jototoguisu
(Masaoka Shiki, poeta japonés – 1867 - 1902)

Cansado de quienes venían a predicarle o sermonearle en su lecho agónico, el poeta prefiere escuchar el canto del pájaro, que le dice más que todas las ideas hechas, que todos los consejos, que todos los consuelos discursivos que salen de la boca de lso hombres, palabrerías que “mancillan” el oído del que sufre.

Hace un año murió mi hijo Clemente. Y todas las palabras, especialmente las que yo mismo he dicho, me parecen gastadas, sobran.
Mancillan la sagrada zona muda del dolor. Son sólo expresiones de diversos “yo” (del que dice) para ocultar la verdad. ¿Y cuál es la verdad? La verdad no se dice en discursos, no está l aoferta de ideas hechas para calmar el dolor de la pérdida y que nuestra cultura y bnosotros mismos hemos ido elaborando como estrategia de sobrevivencia legítima, por cierto ante un dolor (el provocado por la muerte de un hijo) que todos sabemos imposible. Todo eso que Rilke llamó tan acertadamente “el mercado del consuelo”.
No son lo slibros de autoayuda sobre el duelo los que me responderán dónde está mi hijo. No son la sprédicas cansadas las que me darán una certeza. No son mis escritos los que tocarán lo indecible.
Por eso escucho con tanta atención, todas las mañanas, el primer canto de lso pájaros en mi jardín. Como si ese canto pudiera calmar esa sed de respuestas que oscurece mis venas, y no me deja dormir; porque el insomnio llega antes que el canto de los pájaros a mi cama, desde hace un año.

Todo lo que he perdido
Volverá con las aves
(Jorge Guillén, poeta español)


Cuando volverá mi hijo ¿Qué pájaros se posan sobre su tumba? Yo no he querido ir a su tumba todavía, pero a veces siento que el pájaro que canta con tanta insistencia en mi ventana es el mismo que se posa levemente sobre su fría lápida, y que viene a dejarme semillas que yo no sé descifrar.
Sabemos tan poco de los pájaros. Y creemos saber tanto de todo, y nos llenamos l aboca con la palabra “Dios”, “sentido”, “sin sentido”, “trascendencia”, “nada”, abstracciones que suenan vacías al lado del canto de los pájaros, tan puro, que no necesita explicaciones.
Cada vez que escucho explicaciones, sé que ahí no está la verdad, porque la verdad no está en las explicaciones, sino en el canto de los pájaros.
Si hubiera un pájaro predicador, yo escucharía atentamente su sermón. Porque no me traería palabras para calmar o darle sentido a mi dolor, sino un canto que es sin porqué.
Como la rosa que florece porque florece. Los pájaros y las flores dialogan entre ellos con la elocuencia de la gratitud que nosotros perdimos. A veces siento que en esas conversaciones y cuchilleos sutiles de mi jardín se están diciendo cosas importantes sobre mi hijo. El país adonde partió. Cómo está.Si tuvo miedo, si se siente solo, si duerme o siempre está despierto, si sueña con nosotros, que no dormimos atravesados todavía por el dolor de su partida.
Esperamos tanto de los libros, de los predicadores de cualquier signo, de nuestras propias palabras y discursos gastados, y sabemos tan poco de nuestro propio jardín. Y ahí está todo. La luz de mediodía, la estrellas derramándose en las noches inmensas. Ahí jugaba mi hijo. Ahí murió. En este jardín donde revoloteaban los picaflores en el gozo de las lavandas.
Recuerdo que meses antes que partiera, su jermano mayor encontró el cadáver de un pájaro detrás de unos matorrales. Lloraba desconsoladamente y yo trataba de explicarle –con palabras torpes – el sentido de la vida, de la muerte, de los cilcos de la vida…. Clemente me miraba, tranquilo, con una serenidad inquietante, nimbado de esa luz que siempre lo rodeaba, que manaba de él como una fuente propia.

Sí, tu niñez,
Ya fábula de fuentes
(Jorge Guillén, poeta español)


Semanas después sería su cuerpo leve el que llevaríamos en nuestros brazos, muerto.
El está con los pájaros. Y no en las palabras, ni en lo que digamos sobre la muerte y la vida. Decimos para domesticar, para fijar, decimos como el que guarda pájaros en una jaula, y se solaza (distrae) mirando el ave prisionera. Nuestras ideas hechas, nuestros consuelos gastados, son jaulas donde mueren los pájaros de tedio y tristeza. Los pájaros que cantan no tienen hogar ni viven en jaulas, y dicen lo que no sabemos escuchar.
¿Hay seres más semejantes entre sí que los niños y los pájaros?
Ver un niño muerto –como yo vi a mi hijo tendido e iluminado por el sol del mediodía sobre la camilla en la clínica – duele tanto como ver el cuerpo de un pájaro muerto sobre el pavimento. Quien no ha visto el cuerpo de un niño apenas niño muerto en sus brazos que no teorice sobre el dolor y la muerte, que no predique. Que calle y salga al jardín a escuchar.
Yo, desde que perdí a mi hijo, solo escucho a los niños, a los pájaros y a los que se les va la vida en el canto.
Lo demás son opiniones, discursos, prédicas, pero la vida y l amuerte no tienen que ver con las opiniones, los discursos y las prédicas, que mancillan el canto o el silencio.

Alzabas los brazos como alas
Y dabas nueva vida al viento
Corriendo en el peso del aire inmóvil
Nadie jamás vio posar
Tu ligero pie de danza
()Giuseppe Ungaretti, poeta italiano)


Es Guiseppe Ungaretti el que está cantando la muerte de su hijo de 9 años en el libro “Il Dolore”. El padre hecha a volar sus palabras para que vayan tras su hijo “y vuelen tan alto, tan alto, que le den a la caza alcance”
No se puede hablar sobre el dolor por la muerte de un hijo como se habla del estado del tiempo, la baja de las acciones en la bolsa, los últimos resultados del fútbol. Para eso están los opinólogos, a los que no se les va la vida en su opinión. Hablar “sobre” es opinar- Hablar “desde” es cantar. El que canta, arriesga su vida en el canto.
¿Has visto cómo te miran los niños muy pequeños cuándo uno los sermonea con discursos abstractos? ¿Y haz visto como se calman los niños cuando unos les canta? Los niños muertos siguen siendo niños, y si nuestras palabras no son puras, los niños muertos no vendrán a nuestro jardín a escucharnos. Una palabra de más los dispersaría en la noche. Porque neustras palabras son piedras.
Un niño muerto no soporta que lo llenen de palabras.
Hay que ir a buscar semillas a las tumbas de nuestros niños muertos. Pero hay que ir con los pájaros. Nuestras pisadas pueden ahuyentar a los que partieron antes, acunados ahora por el viento y la luz.
Todo lo más importante sucede en nuestro jardín. Y lo más importante es cuando nace un niño. Siempre se trata de eso. De niños que nacen, que llegan, como visitas inesperadas, como fantasmas de otra parte, mejor que ésta.

Es más travieso que el río
Y más suave que la loma:
Es mejor el hijo mío
Que este mundo que se asoma
(Gabriela Mistral)


Es tan absurdo hablarles a seres más traviesos que ríos, más suaves que lomas. De tan puros, uno siente que no tenemos los gestos apropiados para acunarlos, la delicadeza exacta. Nuestros abrazos son torpes. Nuestras palabras. Nuestro corazón está tan gastado, que cuando los tomamos en brazos, tenemos que reinventar para ellos nuestro amor. Y cuando tomamos en nuestros brazos sus cuerpos muertos, tenemos que reinventar el dolor.
Siempre se trata de eso. De un niño que llega de otro planeta, nos domestica y se va. Y su ausencia es tan grande, que sólo podemos colmarla con los pájaros.
Un 24 de diciembre, hace miles de años, nació un niño en un jardín de hierbas escasas y pastos ralos. Ese niño no vino con prédicas, ni discursos, ni palabras hechas. Vino con un canto en la boca, y por eso hasta los pájaros lo buscaban. Se hizo hombre, creció, pero no dejó de regalar semillas. Y los pájaros se posaban en sus hombros. Porque en los picos de los pájaros están las semillas del reino.Pero después vinieron los que administraron su canto, elaborando prédicas. Pero a ellos no se les acercan los pájaros cuando hablan.
¡Cuando veas a un hombre al que los pájaros se le posan en sus hombros, escúchalo! Es duro darse cuanta de que los pájaros huyen de nosotros cuando nos acercamos a ellos… Por eso, no prediques cuando los pájaros y los niños esten cerca de ti. Canta.
Siempre se trata de eso. De niños que llegan y se van. El 24 de diciembre del año pasado, mi niño se perdió en nuestro jardín para siempre. ¿Dije “siempre”? ¡Otra vez las palabras!. “Siempre”. “Nunca”. Cada vez que hablamos nos salen piedras duras de las boca. ¿Por qué no convertimos esas piedras en guijarros y las lanzamos al agua, y hacemos “patitos” con ellas, ondas efímeras sobre la superficie líquida?
Clemente enloquecía de felicidad cuando jugábamos a tirar piedrecitas en el agua. Qué dicha, que fiesta la de ese “ahora”, ni “siempre” ni “nunca”. Ese “ahora” en el que viven los niñosy los pájaros. Ese “ahora” que dejamos atrás para ir detrás de un “siempre” y un “nunca” que no existen sino en las palabras.
¿Para qué sirven entonces las palabras?
Para tirarlas al agua y al aire. Como juego o como canto
Siempre se trata de eso.De un niño que nace y muere en el jardín. De un niño que miramos correr como pájaro, y que quisiéramos alcanzar, pero no podemos. Y entonces sacamos nuestras jaulas para guardar a los niños y los pájaros. Hasta que viene la muerte y rompe nuestras jaulas, nuestras ideas hechas, nuestras palabras, y se lleva a los niños y a los pájaros, a la hora exacta del mediodía, ciega el aire, nos encandila, y no nos deja ver como se fugan los niños de aquí.
Yo recuerdo esa luz feroz entrando por las ventanas de la clínica, entibiando el cuerpo frío de mi hijo muerto. Yo lloraba, porque no había palabras, porque no existe una palabra precisa para nombrar a un padre que ha perdido un hijo. Sólo está esa luz del medio día cegándolo todo. La piscina vacía. El jardín vacío. ¿Dónde estaban los pájaros cuando mi hijo entró en el agua? ¿Escuchó el canto de ellos miestras se hundía en eso que no se puede nombrar, la muerte?
Yo creo que escuchó a los pájaros cantar mientras se hundía en el agua. Nosotros no lo vimos, pero los pájaros sí, pero ellos no tienen palabras, y por eso cantan, y vienen a decirnos secretos, todas las mañanas en nuestra ventana. Pero yo no les entiendo nada. No sé descifrar su canto, porque sé tan poco de los pájaros. Ni siquiera me sé sus nombres. No sé de adónde vienen y adónde van. No sé adónde se van los niños ni por qué dejan el jardín vacío y ciego por el sol del verano.
Yo sólo tengo palabras, y discursos y consuelos… pero nada de eso sirve a esa hora del alba cuando se escucha el primer canto de un pájaro en el jardín. A la hora en que un niño pensativo asciende desde el fondo del agua, y sólo podemos decir:

¡En verdad, he llorado demasiado,
Toda luna es atroz y todo sol amargo!
(Arthur rimbaud, poeta francés del siglo XIX)


Pero la culpa no la tiene el sol. Ni la luz del mediodía. La culpa la tienen las palabras. ¡No le hables a tus niños, no los llenes de palabras! Porque la muerte viene en las palabras y si no sabes un canto puro, la muerte te sorprenderá en tu jaula. Esa será tu tumba. Tu jaula de palabras.
Yo te estoy hablando desde mi jaula. Hace un año murió mi niño. Y estoy encerrado en esta jaula que yo mismo me hice. Y vienen los pájaros afuera cantan. Y yo quiero volar con ellos. Y quiero ir con ellos a buscar al que se fue tan lejos. Hace un año se fue, volando por el agua. ¿Adónde habrá llegado? Son tan rápidos los niños, y hay pájaros que emigran hacia otra estación. ¿Porqué huyó del verano?
Él se fue, yo escribo. Y así se me va la vida, en no poder cantar como los pájaros, para ir a la búsqueda de un niño perdido. Afuera de las jaulas. Tal vez está escondido como un rayo de la primera luz del alba.Sí, él es un rayo de luz tenue, tardío, que se quedó rezagado entre los matorrales del jardín, y se escondió ahí, para protegerse del sol cegador del medio día. Ese sol del verano que aplana todo, el dolor, la alegría. Tal vez está esperando en la sombra, a deshora, que alguien vaya a buscarlo, más allá de las palabras, con el canto, pero no con cualquier canto, sino con el del pájaro que sangra cuando canta, a la primera hora del alba.

Este que era un niño de cera,
Pero no era un niño de cera
Era una gavilla parada en la era
Pero no era una gavilla
Sino la flor tiesa de la maravilla
Tampoco era flor, sino que era
Un rayito de sol pegado a la vidriera
No era un rayito de sol siquiera:
Una pajita dentro mis ojos era

¡Alléguensea mirar cómo he perdido entera
En este lagrimón, mi fiesta verdadera!
(Gabriela Mistral)

sábado, 31 de enero de 2009

LA VÍA DEL ISLAM


LA VÍA DEL ISLAM

No existe falta en aquellos que creen y hacen también lo recto. Dios ama a los que hacen el bien.
El corán

Verás a los malvados que temen lo que han ganado, que está a punto de caer sobre ellos; pero los creyentes y los que obran rectamente se hallan en los Prados de los Jardines
El Corán

No te voy a pedir por esto un salario, excepto amor por los parientes; y quienquiera que haga una buena acción, le haremos incrementar sus bienes gracias a ellos.
El Corán.

El mahometismo (Islam) es una de las filosofías religiosas mundiales más jóvenes y, tal vez, la más extendida, puesto que rige sobre más de 200 millones de personas. Fue fundada en La Meca por Mahoma (570-632 d. de J. C.) un árabe que predicó que sus enseñanzas se basaban en revelaciones divinas. Esas enseñanzas fueron más tarde compiladas en el Corán, el libro sagrado del Islam.


Se está, por lo general, conforme con que Mahoma fue un auténtico reformador moral. Insistió en que cada persona era responsable del modo en que él o ella vivían: “En el día del juicio, cada cual sólo será responsable por sí mismo” Promovió una hermandad universal entre los árabes en la que la justicia y la caridad debían ser el bien supremo.

Fue muy terminante en lo referente a las virtudes humanas que debían ser practicadas, así como acerca de las cosas malas que debían ser evitadas.

Entre las mayores de sus virtudes se halla el dar limona.Igualmente importantes y en relación con esto figuran la hospitalidad, la amabilidad, el respeto y un profundo sentimiento de comunidad. Independientemente de lo esparcido y alejado que se encuentre el pueblo musulmán, existe una única comunidad islámica. Esta comunidad reconoce sólo un Dios absoluto y acepta con compasión la cualidad de humanos de las personas que tratan de ser unos con Él y la naturaleza del mundo en que deben hacer su camino.


En la tradición islámica constituye un privilegio para las personas el participar en el estado humano, puesto que esto les permite la posibilidad de un pleno cumplimiento del Plan divino. “ Nos hemos ofrecido – dice el Corán (Azora XXXIII, 72, versión del doctor Juan Vernet, El Corán, Plaza & Janés, obras perennes, Barcelona, 1980) – el depósito de la fe a los cielos, a la tierra y a las montañas, pero han rehusado hacerse cargo de él y le han temido mientras que el hombre – el hombre es injusto e ignorante – se ha hecho cargo de él.” Aquí se encuentra el significado, la grandeza y lo serio de la condición humana para el musulmán.


El Corán contiene, principalmente, tres tipos de mensajes para vivir como una persona: un mensaje doctrinal que trata del lugar de los seres humanos en la estructura de la realidad, un mensaje metafísico acerca de la naturaleza de lo Absoluto y un mensaje doctrinal sobre la vida humana, la existencia y su significado. Este último aspecto trata en detalle con toda la enseñanza necesaria a sus seguidores para comprender quiénes son, dónde están, adónde van y cómo llegar hasta allí.


Aunque los musulmanes, como humanos, aman este mundo y están profundamente apegados a él, saben que, a través de una vida apropiada y con la ayuda del Corán encontrarán la paz, la armonía y la unidad esenciales para dejar a un lado su apego al mundo y llegar a ser unos con Dios. Principalmente a través del estudio y de la lectura del Corán se le ofrece a la persoana una guía práctica para vivir, así como el conocimiento necesario para trascender en la vida.
Para comprender el pleno significado de la persoana funcionando al máximo en el Islam, a menudo se recomienda estudiar la vida del profeta Mahoma, puesto que él representa no sólo su ser espiritual, sino también, un caudillo de hombres. Se debe recordar también que Mahoma nunca alegó ser un dios –sino, más bien, su profeta --, y que sólo era un hombre entre los hombres. Se le llama “el más noble de toda la Creación”.


Así, pues, desde un punto de vista musulmán, Mahoma es un símbolo de la perfección humana y el ideal de la sociedad humana. En su librosobre el Islam, Nasr declara: “El profeta, con esas cualidades que manifiesta de forma tan eminentemente, es, a un tiempo, el prototipo de la perfección humana y espiritual, así como una guía hacia su realización (Nasr, S. H.: Ideals and realities of Islam. Boston, Beacom Press, 1972)”.Describe al profetacomo poseyendo una activa vida social.Estuvo casado, mantuvo un hogar, fue padre, dirigente, juez y guerrero. Experimentó dificultades, así como las alegrías y la desesperación inherentes a la condición humana. Fue un contemplativo. Se mostró amable y gentil, pero duro frente a las injusticias. Fue noble y generoso, amoroso, compasivo y piadoso.


El profeta fue combativo. Internamente, estuvo continuamente luchando contra la naturaleza del hombre que lo aleja de la voluntad de Dios, y externamente se preparó para combatir cualquier cosa que negase su verdad y quebrase la armonía.


Tuvo un gran amor y magnimidad hacia sus compañeros. Fue generoso y lo demostró, continuamente, en sus obras y dándose a lso demás. Nasr comenta que se dio libremente, sin pedir nada a cambio.

En el Islam, cuando se piensa en ese profeta que debe ser emulado, se representa uno la imagen de esa fuerte personalidad que nos viene a la mente, que es severo consigo mismo y con los falsos e impíos, y caritativo con el mundo que lo rodea. Sobre la base de esas dos virtudes de la fuerza y la sobriedad en una mano, y la caridad y la generosidad en la otra, el profeta es sereno y se extingue en la Verdad. Es un guerrero a caballo que se detiene frente a la montaña de la Verdad, pasivo hacia la voluntad divina, activo en relación al mundo, duro y sobrio consigo mismo y amable y generoso con las criatura que lo rodean (Nasr, op. Cit.)

Leo Buscaglia


La foto fue sacadapor mi chica en la sali

da de hace un año al Vn Sollipulli, recuerdo de tan magnánime y longeva especie.

Cougar

martes, 6 de enero de 2009

LA VÍA DEL HINDUISMO


En realidad el Hinduismo, la religión más antigua del mundo, está compuesta por una multitud de cultos y posee, por lo menos, 230 millones de seguidores.
Las escrituras sagradas que forman la base de la ética hinduista moderna deben buscarse en varias obras, fundamentalmente en el Mahabharata y en el Ramayana. El primero continiene el profundo y bello Bhagavad Gita, la “Canción de Dios”.

El hinduismo es una de las religiones más humanas. Su carencia de abstracción, inhibición y refinamiento la compensa con su humanismo. Incluso sus dioses se hacen con frecuencia humanos y caminan con libertad sobre la Tierra, en medio de lso otros hombres y mujeres, viviendo activamente y con pasión.

La esencia del pensamiento hindú consiste en la creencia de que la vida sensorial es transitoria y, por lo tanto, carente de significado. Los individuos deben vivir la vida en el sentido universal. Al buscar la salvación, pueden elegir ya sea una vida contemplativa de inacción, meditación y conocimiento, o bien una vida de acción altruista, asumiendo los deberes y obligaciones de cada día.

Khrishna, uno de los dioses hindúes, da al amoroso e inquisitivo Arjina consejo, en el “Yoga de devoción” , del Bhagavad Gita. Sugiere la forma en que Arjina debería vivir su vida con humanidad.
Afirma:

Un hombre no debería odiar a ninguna criaturaviviente. Dejadle ser amistoso y que se compadezca de todo. Debe sentirse libre del engaño de “yo” y del “mío”. Debe aceptar el placer y el dolor con igual tranquilidad. Debe ser clemente, resignado, autodominado…
No debe molestar a sus semejantes, los hombres, ni permitirse el llegar a perturbarse por el mundo. Ya no se ve dominado por la dicha y la pasión, por la ansiedad y el miedo.
No debe desear o disfrutar con lo que es placentero. No debe temer lo que no es placentero o penar por ello. Permanece impertérrito ante la buena o la mala fortuna.
Su actitud es la misma hacia el amigo que hacia el enemigo. Es indiferente al honor y al insulto, al calor y al frío, al placer y al dolor. Es libre del apego. Valora por igual el elogio y la censura. Puede dominar su palabra. Está contento con cualquier cosa que consigue. Su hogar está en todas partes y en ninguna.
Cuando completa este discurso Krishna añade:

Ahora te he enseñado esa sabiduría que es el secreto de los secretos. Pondéralo con cuidado. Luego actúa como creas mejor. Éstas son las últimas palabras que te dedicaré, la más profunda de todas las verdades.

Así acaba el Bhagavad Gita…

Los Puranas, los 18 libros del “Antiguo amor” también ofrecen consejo para vivir plenamente como una persona humana. La sección II, llamada “Sabios consejos”, sugiere lo siguiente:

Evita la compañía del erudito descontento. Siéntate en la asamblea de los honestos; únete a los que son buenos y virtuosos.
Las personas viles se encuentran siempre inclinadas a detectar las faltas de los demás, aunque pueden ser tan pequeñas como semillas de mostaza, y, persistentemente, cierran sus ojos ante los yerros propios, aunque sean tan grandes como los frutos de la vilva
La libertad o la emancipación es la única felicidad concedida al hombre
La verdadera felicidad radica en la extinción de todas las emociones.
La aprensión se encuentra donde se halla el afecto. Renuncia al afecto y serás feliz.
Una vasta, profunda e infantil fe hacia todos, una clemencia universal y un atento y próximo desvelamiento de tus propias virtudes inherentes parecidas a dioses, son los rasgos que marcan el alma noble.

Como puede verse, las personas en pleno funcionamiento que viven en la sabiduría huindú, poseen una vasta, flexible y asimiladora ética, en el centro de la cual se halla la verdad, la bondad y lo recto.

El Mahabharata declara:

Esto es la suma de todo: la rectitud.
Al causar placer o inferir daño,
al hacer el bien o el mal a los otros,
un hombre consigue una apropiada regla de acción,
si mira a su prójimo como a sí mismo.


LEO BUSCAGLIA

jueves, 11 de diciembre de 2008

LA VÍA DEL BUDISMO


Un hombre malvado qque reprocha algo a otro virtuoso, se parece al que mira hacia arriba y escupe a los cielos; el escupitajo no alcanza a los cielos, sino que vuelve y ensucia a su propia cara
Buda, El Sutra de las cuarenta y dos secciones

Existen dos extremos, oh hermanos, que un hombre santo debería evitar: la práctica habitual de… la autoindulgencia, que es vulgar y sin provecho…, y la práctica de la mortificación de sí mismo, que e sdolorosa e igualmente inútil.
Buda, El sermón de Benarés

La vida religiosa, Malunkyapulta, no depende del dogma de que el mundo es eterno; tampoco la vida religosa, Malunkyapulta, depende del dogma de que el mundo no es eterno. No importa el dogma… siempre habrá nacimiento, edad avanzada , muerte, tristeza, lamentación, miseria, pena y desesperación. Y dicto reglas contra estas cosas de aquí en la Tierra.
Buda, El Majjhima-Nikaya


Las enseñanzas del budismo surgen de unas inusitadamente sensibles preocupación y curiosidad referentes al sufrimiento humano. Fueron los pensamientos de un príncipe indio, en el siglo IV, siddartha Gautama, que puso en tela de juicio el propósito del dolor, de la enfermedad, de la edad provecta (senil) y de la muerte. A los veintinueve años, se lanzó en busca de la experiencia, de la sensibilidad y del conocimiento que, llegado el momento, lo conducirían a una respuesta, a la cualidad de Buda y a la formación de una ética que, en la ctualidad, proclama tener 150 millones de fuieles.
El Budismo moderno ha tomado, básicamente, tres formas distintas: una forma más establecida y llamada Hanayana, una forma más bien difusa y denominada Mahayana y una forma esotérica llamada budismo tántrico. Cada una alega una participación en parte diferente de las enseñanzas de Buda, y cada una refleja la sociedad o período histórico en que se formó. Por lo tanto, existe una triple dificultad para trazar alguna generalidades que puedan, de una forma exacta, satisfacer a todas las escuelas. Pero existen algunos puntos comunes en sus éticas. Por ejemplo, se puede decir con seguridad que todas las sectas han hecho un intento por lograr reslver el conflicto humano a través de una integración interna de la personalidad. El objetivo radica en lograr la armonía con la última unicidad. Este proceso acarreará vrios ciclos d erenacimiento antes de poder alcanzar una verdadera trascendencia, como buda hiciese. Esto cnstituye la base de la enseñanza de Buda.
Así, pues, la principal preocupación del Budismo es con la persona, y con la vida de la persona sobre la Tierra, con el sufrimiento y en como desembarazarse del mismo. El budista ve la vida como un llegar a ser dinámico en vez de un ser estático, y todas las cosas de la vida en un impermanente y constante cambio, ya sea produciéndose, deteriorándose o muriéndose. Según el budismo, aferrarse a lo que es impermanente conlleva sufrimiento, pero ese sufrir puede suprimirse. El método de eliminar el sufrimiento radica en seguir la Senda Óctuple, consistente en la recta visión, la recta intenció, el recto discurso, la recta acción, el recto sustento, el recto esfuerzo, la recta atención del ahora y la recta concentración.
Para ekl Budista, el conflicto surge del deseo. Es el deseo el que provoca la avaricia, la lujuria, el odio y el apego. Es necesario superar estos deseos, puesto que los mismos constituyen, principalmente, la irracionalidad que oscurece una exacta percepción de la realidad. También crean la scualidades que separan el sujeto y el objeto y originan los conflictos.
El superar el ego puede llevarse a cabo por un consciente deseo de vivir en la Senda media: un sistema ético moderado, aunque extenso y práctico. Se consigue también de forma intuitiva, espontáneamente, de repente, en una confrontación directa.
Para una vid aplena, el budista hace hincapié en la amabilidad, en la virtud, en el amor, la compasión, el no perjuicio, la libertad, la moderación, la templanza, la regla de oro y el deber mutuo eb las relaciones humanas.
El budista en pleno funcionamiento (en desarrollo) es, por lo tanto, moral, consciente, constante buscador del conocimiento, libre de deseo y expectación. Son más conceptuales que emocionales, aunque se pone énfasis en la amabilidad y en la compasión , así como en los rasgos de honestidad, compasión, respeto, cortesía, hospitalidad, generosidad y el honrar los derechos de los demás.
La vía budista es de tipo solidario, individualista en extremo y dirigida interiormente. Es autoautentificadora. No necesita de otra validación.


Leo Buscaglia.
La iamgen la saqué en la reserva nacional Río Cipreses en la Sexta región el mes pasado.
Cougar

martes, 2 de diciembre de 2008

LA VÍA DEL CONFUCIANISMO


En la imagen mi hermano y el Bicho a metros de morir :S, potente imagen de todos modos, en radal 7 tasas, region del maule, Chile.
LA VÍA DEL CONFUCIANISMO

Respecto del camino, el hombre inteligente va más allá del mismo y el imbécil no llega lo suficientemente lejos.

De El Chang Yong, 4

Confucio dijo:

… Cuando un hombre practica los principios de la conciencia y de la reciprocidad, no se encuentra lejos de la ley universal. Lo que no quieras que los otros te hagan a ti, no se lo hagas a los otros.

De el medio dorado de Tsesze, XIII


Confucio nació en China hacia la misma época que Buda en La India y Pitágoras en Grecia, el año 552 antes de Jesucristo.
Al igual que la mayoría de los auténticamente grandes jefes éticos y morales, no escribió nada. Sus enseñanzas fueron recogidas (por sus discípulos) en cuatro obras principales, un siglo después de su muerte, y se las denominó los Shu (Los cuatro clásicos). De ellos, la obra ética más importante es el Luen Yu.
Confucio fue un hombre y no un dios. No expuso ni teorías ni una máxima universal. No ofreció fórmulas a la Humanidad o mandamientos divinos. Evitó tratar con el misticismo y con los asuntos espirituales, y se preocupó más bien por lo tangible, por las actividades de cada día, por las complejidades y dilemas d ela vida.
A menudo es llamado el mayor maestro de la historia de China, y dedicó toda su vida a sus enseñanzas humanísticas y a la formación del carácter moral. En esencia, puede decirse que fue más un reformador social que un disidente religioso. Su mayor preocupación se basó en estimular a los individuos para conseguir el valor de ser ellos mismos y alcanzar la sabiduría, a fin de convertirse en una parte activa de la sociedad en la que vivían. En realidad, el propósito de toda autoactualización, según Confucio, radica en ayudarnos a descubrir nuestra parte en el proceso de ordenar y armonizar el mundo.
En los capítulos 4 y 5 del Gran Estudio, Confucio declara:

Los antiguos príncipes que deseaban desenvolver e ilustrar en sus Estados el principio luminoso de la razón que recibimos del cielo, se aplicaban primero a gobernar bien sus reinos; los que deseaban gobernar bien sus reinos se aplicaban primero a gobernar bien sus familias; los que deseaban ordenar bien sus familias se aplicaban primero a enmendarse.

Y continúa

Los que deseaban enmendarse se aplicaban a procurar virtud a su alma: los que deseaban aplicar virtud a su alma se aplicaban antes a conseguir que sus intenciones fuesen puras y sinceras; los que deseaban que sus intenciones fuesen puras y sinceras se aplicaban antes a perfeccionar cuanto les fuese posible sus conocimientos morales; y perfeccionar nuestros conocimientos morales consiste en penetrar y profundizar los principios de las acciones. Cuando hemos penetrado y profundizado en el principio de las acciones, los principios morales alcanzan, luego, su mayor grado de perfección; cuando los conocimientos morales han alcanzado su mayor grado de perfección, nuestras intenciones se tornan , acto seguido, puras y sinceras; si las intenciones se tornan puras y sinceras, el alma se llena de probidad y rectitud, nuestro ser queda corregido y mejorado; una vez corregido y mejorado el ser, la familia es bien dirigida; cuando la familia es bien dirigida, el reino es bien gobernado; y cuando el reino es bien gobernado, el mundo goza de paz y de buena armonía. [Versión tomada de J. Farrán y Mayoral, CONFUCIO: Los cuatro Libros, Plaza & Janés, S. A., Barcelona, 1982.]

En esencia, para los confucianos esto señala el camino del pleno funcionamiento del ser humano. Sugiere una investigación activa en bien del conocimiento; este conocimiento se dirige a reforzar tanto la mente como la voluntad, y resulta del cultivo continuado de la cualidad de persona y de la sociedad. Desarrolla el “yen”, la perfecta armonía, que está sobre todo relacionada con el crecimiento del respeto a sí mismo, la magnanimidad, la buena fe, la lealtad, la diligencia y la beneficiencia.
Para Confucio, la cualidad de persona no era un estado de perfección, sino, más bien, un estado muy humano, siempre cambiante, a menudo acompañada de ansiedad. El filósofo dijo: “La virtud no es cultivada; el estudio no es requerido cuidadosamente; si se oye profesar principios de justicia y de equidad, no se quiere seguirlos; los malos y perversos no quieren corregirse; ¡ésta es la causa de mi dolor! (Luen-Yu, VII, 3; versión tomada de J. Farrán Mayoral en la obra antes citada.) ”
En un excelente libro llamado Confucio y el humanismo chino (1969), el autor Pierre Du-Dinh describe la persona de Confucio de la forma más iluminadora. Sugiere que, dado que Confucio fue ejemplar con su idea de la persona en pleno funcionamiento, parece apropiado referirse a sus cualidades. Declara que “sus modales eran gentiles, calmosos, austeros e inspiraban respeto sin suscitar miedo. Era sobrio y sereno y , al mismo tiempo, cordial y alegre. Era respetuoso y dado a los actos de una espontánea sensibilidad. Aparecía a un tiempo noble y humilde. Tenía una imagen sensible y estricta de sí mismo, y dedicaba todas sus energías a ser lo que deseaba ser”. ¡Ejemplar sin duda!
Los seguidores de Confucio en pleno funcionamiento no sólo son personas preocupadas por el cultivo de sí mismas y de la armonía, sino inquietas por las relaciones con otros seres humanos. Sentían profundamente que una persona sólo se convertía en plenamente humana si él o ella se hallaba en unión con otro u otros. La esencia de esta unión sería el amor, puesto que sin amor no se puede ser auténticamente persona.
Por lo tanto, no existe lugar para la negligencia, la hipocresía, la deshonestidad, el engaño, el egoísmo y el provincialismo, puesto que el objetivo del confuciano en pleno funcionamiento es la unificación de todas las cosas en el enlace de las polaridades de darse a sí mismo y el amarse a sí mismo, que creían era una sola cosa.
Para la persona, la plena humanidad procede del esfuerzo del cultivo humano y de la perfectibilidad, y aplicar esta unificación perfeccionante del ser a los demás, al Estado y al mundo.
Del libro SEr Persona,Leo Buscaglia.